Desde que han acabado las fiestas de Navidad, en cada casa de cada amigo que visito me encuentro con un flamante televisor de pantalla plana. Eso en sí no tendría importancia y hasta es motivo de alegría por la bonanza económica que permite comprar estos juguetes tecnológicos.
Podemos exigir que una lavadora, por ejemplo, no tenga fallos de funcionamiento por un diseño incorrecto pero aún en una cosa tan básica en una lavadora la cosa es más compleja de lo que parece. Prácticamente todos los electrodomésticos modernos llevan un pequeño ordenador dentro.
Y, no obstante, cuando le decimos que nos hemos casado nunca nos preguntan a cuántas pulsaciones late el corazón de nuestra pareja. Y es que, bien mirado, hay tanta relación entre la bondad de un ordenador y sus Gigahertzs como la que hay entre el amor de nuestra pareja y las pulsaciones de su corazón: si bien el amor hace subir las pulsaciones, éstas no hacen subir el amor y tampoco los Megahertzs de un ordenador lo hacen más bueno o tendremos fotos de más calidad usando una cámara de muchísimos Megapíxels.
El pasado martes diez de enero Apple ha puesto a la venta sus dos primeros modelos basados en el procesador de Intel (ver sección de gadgets). Al final, Apple ha hecho algo más que simplemente colocar un Pentium dentro de sus ordenadores. De hecho, ha colocado algo así como un super Centrino que como sabemos es la tecnología de Intel para ordenadores portátiles de bajo consumo y de alto rendimiento.
Pues no se trata de ninguna utopía. Esto existe. Y lo permite las posibilidades de la informática actual. Y no sólo existe sino que está al alcance de cualquiera de ustedes que dispongan de una conexión a Internet. E incluso quizás le será útil. Pero antes de entrar en profundidades sobre cómo usar y colaborar en ese libro de qué hablábamos, hagamos un poco de historia.
La semana pasada se puso en marcha en Barcelona el superordenador Marenostrum. En estos momentos es el ordenador más potente de Europa con sus 20 Teraflops y 30 de máximo… Pero vamos a detenernos un momento antes de proseguir con el tema para ver qué es esto de los teras y los flops.
El «Flop? viene del inglés «Floating Point?. Es la unidad de velocidad de cálculo que indica una operación de coma flotante por segundo. Por ejemplo, dividir dos entre tres es una operación de coma flotante puesto que la coma se mueve, flota, según el resultado.