Quiero instalar un SSD [Segunda parte]


De entrada no voy a tocar consideraciones mecánicas, para eso ya hay sitios excelentes cómo Ifixit donde siguiendo las instrucciones  con profusión de fotos, hasta el más inexperto será capaz de hacer cirugía con su ordenador.

También y dado que me audiencia es mayoritariamente del mundo Mac, me voy a centrar en esta plataforma de ahora en adelante con el fin de no alargar innecesariamente esta entrada en mi blog

Asumimos pues que el SSD ya está instalado y que tenemos dos posibilidades:

  • Hemos reemplazado el disco duro original por un SSD.
  • Hemos añadido el SSD y ahora tenemos un SSD y un disco duro normal.

En el primer casos la cosa es sencilla aunque nos tenemos que ocupar de alguna cosa.

Ya hemos dicho que a los SSD lo que menos les agradan las escrituras por lo tanto tenemos que reducir al máximo las escrituras que se van a producir en el SSD.

El problema es que al usar un solo SSD, todos los datos y documentos con los que trabajamos se van a grabar en el SSD  por tanto hay una parte de las escrituras que son inevitables. En este caso la duración del disco va a depender del volumen de datos que manejemos. Así tenemos que esperar que un usuario que edite video en alta definición va estar grabando ficheros de gran tamaño mientras que una persona que se maneje con hojas de cálculo o tratamientos de texto.

En cualquier caso ya que los datos que maneja el usuario son inevitables, vamos a mirar de minimizar los evitables.

ATIME.

La máquinas basadas en Unix, cómo el Mac tiene una función de poca o ninguna utilidad pero que está ahi. Se trata del ATIME (Access Time)que graba en el disco la fecha y hora en la que se ha accedido a un fichero aunque no se haya modificado.

Por ejemplo cada vez que se abre una aplicación, por ejemplo el Excel,  se registra la fecha y hora de la apertura, dato que se graba en el disco. En el caso del Mac podemos visualizar este dato si ponemos la ventana en modo listado y desplegando el menú de las opciones de visualización con el botón derecho para añadir ese dato a la ventana.

atime

Para activar NOATIME (No Access time), es decir, desactivar la función de registro de la última apertura tenemos dos métodos; el de los suicidas, tirando de terminal y el de los mackeros de pro usando una aplicación que permite tocar esas cosas sin hacerse daño de la que hablaré en el próximo [y último capítulo].

Para los suicidas:

Abrir un nuevo documento en Textedit y copiar lo siguiente en ese documento:

<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<!DOCTYPE plist PUBLIC "-//Apple//DTD PLIST 1.0//EN"
        "http://www.apple.com/DTDs/PropertyList-1.0.dtd">
<plist version="1.0">
    <dict>
        <key>Label</key>
        <string>com.root.noatime</string>
        <key>ProgramArguments</key>
        <array>
            <string>mount</string>
            <string>-vuwo</string>
            <string>noatime</string>
            <string>/</string>
        </array>
        <key>RunAtLoad</key>
        <true/>
    </dict>
</plist>

Seguidamente guardamos ese documento en el escritorio bajo el un nombre que nos agrade, por ejemplo  com.root.noatime.

Ahora salimos de TextEdit y obtenemos información del fichero com.root.noatime. y en el apartado nombre y extensión cambiamos la extensión .rtf (o .txt si esa fuese) por la extensión .plist.

Ahora debéis de trasladar esa extensión a la carpeta Librería del disco duro (no la del usuario):

Ir al disco duro, carpeta librería y abrir la carpeta  LaunchDaemons arrastrar ahí el documento plist recién creado, pedirá la contraseña del usuario de la máquina.

Ahora sólo falta asignar el propietario a ese documento, cosa que haremos con Terminal.

Abrid Terminal y copiar y pegar los siguiente en la ventana del Terminal.

sudo chown root:wheel /Library/LaunchDaemons/com.root.plist

Seguido de la tecla Intro.

Pedirá la contraseña, la tecleamos (aunque no veamos nada en pantalla la contraseña entra bien) y seguidamente reiniciamos el Mac.

Para comprobar que NOATIME está correctamente configurado, en Terminal tecleamos:

mount | grep " / "

Seguido de Intro

Y tienes que aparecer algo similar a esto, lo importante es que aparezca la palabra «noatime»

/dev/disk0s2 on / (hfs, local, journaled, noatime)

Si vamos a montar el SSD en un portatil de Apple el sensor de movimiento ya no tiene sentido. Ese sensor para inmediatamente el disco duro en caso de que detecte una caída o un movimiento brusco con el fin de protegerlo. Para desactivar el sensor de movimiento, en Terminal tecleamos:

sudo pmset -a sms 0

Como siempre seguido de  la tecla Intro.

Nos solicitará contraseña (si hace poco que hemos emitido el comando sudo anteriormente, entonces no pide contraseña)

Caso que deseásemos reactivar el sensor d movimiento, basta repetir el comando proponiendo un uno en lugar del cero.

Deshabilitar la hibernación.

Cada vez que un mac se pone en reposo guarda en el disco el contenido de la memoria RAM,de esta manera , si hay un fallo en la corriente o se agota por completo la batería en el caso d un portátil, al volver a poner en marcha el Mac, nos encontramos con todo tal cómo estaba cuando lo dejamos en reposo.

Eso está muy bien pero si tenemos un SSD nos vamos a encontrar que cada vez que lo ponemos en reposo  unos cuantos gigas de la RAM que tenemos instalada se graban en ese SSD y eso es una cosa que deseamos evitar.

Volvemos a tirar de Terminal y escribimos el siguiente «conjuro»:

sudo pmset -a hibernatemode 0

Una vez más recordad que la contraseña sólo la solicita si hace rato que no hemos usado el comando sudo.

Si quisiésemos volver a dejarlo cómo estaba, basta emitir el mismo «conjuro» pero poniendo un tres en lugar de un cero.

Cómo ya no va a ser necesario, podemos eliminar el fichero con la imagen de memoria guardada de la ultima vez que pusimos el Mac en reposo.

Para ello usamos el menu «Ir» –> «Ir a la carpeta» del Finder y tecleamos

/var/vm/

En esa carpeta veremos el fichero con la imagen de la RAM y procedemos a llevarlo a la papelera. Cómo se trata de un fichero del sistema, no solicitará la contraseña.

Un efecto colateral interesante es que el Mac va entrar y salir de reposo mucho más rápido, sobre todo salir.

Y un efecto secundario no tan interesante es que si se va la luz estando el Mac en reposo al volver del mismo no tendremos abiertos los documentos con los que estábamos trabajando.

Y para terminar por hoy…

Para acabar con éste segundo y penúltimo capitulo de la serie un poco de información sombre el funcionamiento de los SSD.

Así como un disco duro normal puede grabar un solo Byte en su superficie, un SSD está organizado por bloques que a su vez se componen de páginas, una página son 8 K bytes  y un bloque suele ser 256 páginas, o sea unos dos megas por bloque.

El problema es que a la hora de grabar, si vamos a sobreescribir  no podemos guadar paginas sueltas sino bloques completos, sólo se guardan paginas sueltas si el disco está sin contenido en ese lugar.

Si no está vacío hay que vaciarlo, el SSD tiene que leer el bloque completo, guardarlo en otra parte, en ese aparte grabar los Bytes a modificar, vaciar el espacio donde estaba y volver a grabar el bloque modificado.

Por eso los SSD son mucho más rápidos lectura que en escritura  y por eso  es conveniente que el disco sea lo más gordo posible, a más espacio disponible menos ciclos de borrado previo de contenido hay que hacer. De ir vaciando a ratos libres los bloques que ya no se han usado se encarga la función TRIM que en el próximo capitulo explicaremos cómo se activa.

Lo que importa es que el SSD tenga siempre la mayor cantidad posible de bloques limpios donde grabar la nueva información para evitar el proceso redundante de lectura-borrado-escritura

Precisamente debido a ello, no es recomendable en absoluto usar el borrado seguro de la papelera.

En el próximo capitulo explicaremos como optimizar una instalación con dos discos, un SSD con las aplicaciones y un disco normal con las carpetas «home» de los usuarios de forma que el sistema vea el conjunto cómo un sólo disco, cosa por cierto muy habitual en los sistemas linux.