La Salud Publica y Yo.


Debido a que mis médicos de cabecera no acababan de diagnosticar lo que me sucedía, decidieron llevarme a un “Dr. House”, smile es decir, a que me viese un medico internista que son los más preparados para diagnosticar y coordinar con especialistas.

El procedimiento consistía en ingresarme unos días en el Hospital General de Vic y así, poderme hacer rápidamente todas las pruebas que de forma ambulatoria llevarían varios meses debido a las listas de espera y escasez de recursos a causa de la crisis. Y mis dolores y situación no me permitían esperar mas.

Dado que el HGV tiene concierto con diversas mutuas, decidí ingresas a través de la mía, que para eso la pago. Los pacientes de mutuas tienen prioridad sobre el resto en cuanto a pruebas como TACs, Resonancias Magnéticas, etc.

Además la planta destinada a habitaciones de las mutuas no tiene nada que ver con el resto y parece más bien un hotel bueno que un hospital. Al ingreso hay un comité de recepción con tres enfermeras que te regalan un estuche de aseo; hay una cama auxiliar plegable tamaño matrimonio para el acompañante; cada mañana te traen la prensa del día, la TV es gratis, etc.

Así que, puestos a elegir…

En cualquier caso eso es anecdótico aunque si es necesario, cómo veremos más adelante, dejar constancia de que ingresé cómo cliente de mutua y no cómo usuario de la Sanidad Pública, aunque los profesionales que te tratan sean los mismos y la diferencia sea únicamente la calidad de la estancia y que te cuelan en las pruebas.

Ingresé el martes, 26 de abril de 2011.

Me hicieron diversas pruebas, radiografías, analíticas, etc.

El día 28 me bajaron a hacerme un resonancia de cervicales. No sólo salió borrosa sino que encima me quemaron el brazo y tuve que ser tratado en planta por la quemadura. Cuatro meses más tarde aun conservo la cicatriz de esa quemadura en mi brazo derecho.

En vista del “éxito”, el día 29 me enviaron a hacerme otra resonancia a la clínica Cruz Blanca, que es la unidad de referencias concertada con mi mutua y que dispone los dispositivos de análisis por imagen más avanzados de toda Catalunya. (Cómo dato, tienen una sección de traumatología deportiva a la que acuden los jugadores del Barça y otros deportistas de élite).

Por fin mi “Dr. House” pudo ver un diagnostico preciso hecho por la Cruz Blanca cuya parte más relevante era “…voluminosa hernia discal C5-C6 medial-paramedial izquierda que ejerce acusada compresión sobre el cordón medular y Ia raíz C6 izquierda a nivel fundamentalmente preforaminal”.

Mi “Dr. House” me recomienda que no camine y no salga de la cama que la cosa no está para bromas y me coordina una visita con el Dr. Gonzalez Viejo del Hospital Valle Hebron de Barcelona.

El Dr. Gonzalez es una eminencia reconocida en medula pero sólo trabaja con el ICS por lo que soy advertido que no podré ir por la mutua sino cómo usuario del ICS.

El día 4 de abril, me meten en una ambulancia con camilla y con la advertencia expresa que no me mueva para nada durante el viaje de 70Km a BCN.

Tras una hora de espera en Vall Hebron al final me recibe una doctora especialista en columna acompañada del Dr. Gonzalez Viejo.  Se miran las imágenes de mi resonancia y me tienen una hora haciendo pruebas de sensibilidad, fuerza etc y al final emiten este informe: “Valorado conjuntamente con el Dr. Gonzalez Viejo; no consideramos que sea subsidiario de ingreso en la Unidad de Lesionados Medulares. Recomendamos valorar derivación a COT raquis para IQ de mielopatía cervical. Además recomendamos estudio neurofisiológico para descartar radiculopatía”.

Y tras tenerme esperando la ambulancia hora y pico tras la consulta, esperando estirado en una camilla que había por allí y en la que me dejaron estar cómo favor al ver que no me me podía tener sentado por el dolor, dolor que se había ido acrecentando tras la espera anterior en la silla de ruedas, vino la ambulancia a recogerme.

Regresé en la ambulancia y en “camilla sobre todo” al Hospital de Vic.

Allí me dejaron en recepción de urgencias en una silla de ruedas. Un rato antes, mientras Angie y yo estábamos regresando de Vall Hebrón, mi cuñada había subido a mi habitación a buscar las muletas y se encontró con todo recogido y limpito y mis enseres en la recepción de la planta.

…Mi “Dr. House” estaba tan convencido que me iban a operar de urgencias que ya había cursado mi alta en el hospital.

Así que me vi en la sala de espera del hospital, desatendido y sin nada que poder hacer.

Angie consiguió que localizaran a mi “Dr. House” por la megafonía. El Dr. bajó a la recepción al cabo de media hora y se quedó muy sorprendido de verme allí. Le pregunté que qué tenía que hacer y me dijo “irte para casa, te hemos dado el alta y la mutua no nos permitiría un nuevo ingreso ya que estabas aquí para hacerte pruebas y al haberte enviado al Vall Hebrón, ya tuvimos que hacerlo fuera de la mutua” ¿Y que tratamiento sigo en casa? le pregunté, me respondió que ya me lo diría y que él se encargaría de solicitar las pruebas neurofisiológicas y derivación al COT de raquis; el más cercano está en Manresa,a 60 Km. de mi casa.

Entonces vino la segunda parte, al estar dado de alta no tenía derecho a ambulancia así que después de tantas precauciones de ir en camilla, me tocó regresar a casa sentado en un taxi…

A casa y permanecer tumbado en la cama sin poderme mover.

El tratamiento indicado nunca lo vi, a pesar que el parte de alta pone “Tratamiento: se adjunta”

Al cabo de unas (bastantes) semanas me llamaron para hacerme una electromiografía. Les dije que no podía salir de casa ni caminar y que de momento la aplazábamos. Lo cierto es que yo ya me había comenzado a recuperar.

La semana pasada recibí un aviso del Hospital de Manresa para ir a visitarme a la Unidad de Raquis… el próximo 28 de setiembre. Esa visita fue solicitada por mi “Dr. House” el 13 de mayo y supongo que en plan urgente dado su interés en ser operado de urgencias.

Al paso que va mi mejoría, es posible que pueda ir a Manresa caminando los sesenta kilómetros y sin necesidad de taxi.

Y esto es sólo una pequeña parte de lo que he soportado durante los últimos doce meses. Aquí he preferido ocultar el verdadero nombre de mi “Dr. House” que aparecerá cuando escriba la hostería completa ya que su nombre y firma aparecen en alguno de los documentos que tengo que escanear y publicar junto a la historia.

Ya sé que alguno me dirá que en todas partes cuecen habas y que el mío puede ser un caso aislado con un doctor determinado.

He de decir que mi “Dr. House” es una bellísima persona y que, además, tiene fama de serlo. Que todos los facultativos con los que me he topado (unos doce o trece, no los he contado) me han parecido buena gente y más o menos preparados.

…Pero que al final, no me han podido/sabido solucionar el problema. Cosa que no debe de ser tan difícil ya que tras unos meses (y gastando muchas horas de investigación y algún dinero, claro) mi mejoría ha sido espectacular y sin necesidad de intervención quirúrgica de momento.

Hace tan sólo dos meses, no podría haber escrito este mensaje tan extenso, ni siquiera hubiera sido capaz de soportar sentado el tiempo que he necesitado para escribirlo sin tomarme un Voltarén de 75 mg, un paracetamol y un relajante muscular, y aun así, tampoco habría aguantado sin cansarme. Hoy en día no tomo ninguno de esos medicamentos (ni otros) y no me duele nada ni me canso. Los síntomas (falta d esfuerza, sensibilidad, etc) han desaparecido en un 90%