ESTA NAVIDAD ¿LA HAS ACERTADO?

Desde que han acabado las fiestas de Navidad, en cada casa de cada amigo que visito me encuentro con un flamante televisor de pantalla plana. Eso en sí no tendría importancia y hasta es motivo de alegría por la bonanza económica que permite comprar estos juguetes tecnológicos.

Hoy le ha tocado a Richard, conocido personaje de Osona y colaborador de esta revista. Richard nos ha invitado a una comida en su casa a algunos colaboradores de Osona Comarca. Tras el saludo de rigor en la puerta de su piso hemos pasado al salón y … adivinan?. Más de medio salón estaba ocupado por un enorme televisor de plasma. Se puede decir que mirases para donde mirases del salón sólo se veía televisor.

Al ver la cara que poníamos contemplando ese aparato, lo primero que nos dijo Richard es que tal vez se había equivocado y había comprado un televisor demasiado grande.

Efectívamente, Richard lo podía haber hecho mejor. Pero también es cierto que una mala elección del televisor es un fallo fácil de cometer. Veamos, nuestro amigo se fue a un gran almacén de las afueras de Vic donde todo es grande. En un lugar tan espacioso un televisor de 50” aparenta mucho menos de lo que en realidad es. Pero después, puesto en casa, resulta enorme. Richard ha podido comprobar en persona la teoría de la relatividad de Einstein.

Pero este no sería el problema ya que un televisor grande nunca es tan grande como la pantalla de un cine y bien que se ven las imágenes en los cines. El problema es la elección. No solo del tamaño sino también del tipo de televisor. Es un tema recurrente y no es la primera vez que aparece en estas páginas. Pero aunque sea demasiado tarde volveré a insistir a ver si conseguimos que aquéllas personas que aún no tienen su televisor plano acierten plenamente en la compra.

Como decía, en un anterior artículo comenté el tema de las resoluciones. Es decir, del número de puntitos que componen la imagen en una pantalla. Esos puntitos están compuestos por líneas horizontales y verticales y no todos los televisores tienen los mismos. Entonces, imaginemos que determinado televisor de determinada medida compone su imagen usando un millón de puntos (también los llamamos pixels). Si cada punto es de un milímetro de diámetro, nos tendremos que separar por lo menos tres metros de la pantalla para que no sean visibles. Pero si la pantalla es el doble de grande, cada punto de ese millón de que hablábamos pasa a ser también el doble de grande con lo cual nos tenemos que separar más aún para dejar de ver un montón de puntitos agrupados y disfrutar en su lugar de la imagen completa.

Parecería que los fabricantes de televisores tendrían que poner más puntos cuando las pantallas son más grandes. Pero eso no es así. Las pantallas grandes están dominadas por la tecnología de plasma y suelen tener, salvo casos muy especiales, 600 líneas de 800 puntos cada una. Es decir, 480.000 pixeles. Algunos llegan a tener 1366 x 768, o sea, algo más de un millón de pixeles. Pero, adivinan?. Estos televisores de plasma son aquellos que tienen los precios más desorbitados.

Sin embargo, los televisores LCD ya prácticamente todos tienen una resolución de 1280 x 1024. O sea, 1,3 millones de píxeles. Y, además (salvo excepciones muy caras), los televisores de LCD, también conocidos como TFT son algo más pequeños que los de plasma.

Todo ello concluye en que hoy por hoy la opción no es el plasma salvo que se trate de un televisor a colocar en un espacio muy grande y pueda ser visto de lejos. Por lo tanto, Richard, en lugar de un enorme televisor de plasma de 50” debería de haberse comprado uno de cristal líquido (TFT) de 32”. El precio hubiera sido muy similar, el televisor no se vería tan aparatoso y la calidad de imagen vista a la distancia en que se ve en aquel salón sería mucho mejor ya que estaría compuesta por casi el triple de puntos, y más pequeños, que en la pantalla de plasma.

Y eso sin tener en cuenta un par de detalles más. Y es que los televisores de plasma tienen una cierta tendencia a durar menos que los de cristal líquido y también consumen más corriente.

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Publicado en O.C. el 20 de Enero de 2006.

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