eMULE: EL ANONIMATO NO EXISTE

Muchos de ustedes se preguntarán cómo una productora de cine fue capaz de averiguar que una persona se estaba bajando a su casa de forma ilegal una película.

Bien. El anonimato en general no existe pero en Internet mucho menos. Cada ordenador que se conecta a Internet tiene asignada, o se le asigna en ese momento, un número único llamado “dirección IP”?. La dirección IP de un ordenador viene a ser como el número de teléfono de una persona. Cuando una persona llama, el que recibe la llamada ve el número del que está llamando y con Internet sucede lo mismo. Cuando una persona se conecta a Internet, la dirección IP que tiene asignada, va dejando no sólo rastros, sino registros en todos los lugares por los que pasa.

De esta manera, cuando visitamos una página web, en el servidor donde se aloja esa página web, queda registrada nuestra dirección IP así como la hora, minuto y segundo exactos en que se ha producido nuestra visita.

En el caso que nos ocupa que es en el de las redes P2P y cuyo programa más utilizado es el eMule, también hay, naturalmente, registro de direcciones IP.

Imaginemos que en nuestro ordenador tenemos una serie de ficheros que estamos compartiendo con el resto de usuarios de Internet. Cada uno de los usuarios que está bajando segmentos de sus ficheros de nuestro ordenador, puede fácilmente, ver en su propio programa P2P de qué dirección se está bajando estos trocitos de fichero.

Ahora imaginemos que una productora cinematográfica quiere detectar a personas que les están pirateando alguna de sus películas a través de la red P2P.

Lo que va a hacer el personal de esa productora es poner en marcha su programa de eMule y, a través del mismo, buscar sus propias películas e instruir a su propio programa para que se las baje. En el mismo momento que comienza a bajar un segmento de la película desde nuestro ordenador, la persona de la productora que está buscando piratas ya ve desde qué direcciones IPS se le está facilitando el material.

Ahora teniendo la lista de direcciones solo le queda mirar a qué proveedor de Internet pertenecen y eso es sencillo puesto que dicha información está pública y abierta a todo el mundo en Internet y una vez conozca qué proveedor de Internet es el propietario de la IP en cuestión sólo le queda conseguir que el proveedor le diga a cuál de sus clientes tiene asignada la IP en el momento en que se produjo la conexión.

Con estos sencillos pasos la productora ya sabía quién tiene en su ordenador una película suya. Pero por supuesto que lo que ignora la operadora es si la copia que hay en ese ordenador es una copia pirata o una copia de seguridad perfectamente legal que el usuario ha guardado en su disco duro. Por supuesto que siempre se podría acusar al usuario de colocar sus copias de seguridad en un lugar de su ordenador que es accesible a todo el mundo al revés de su programa eMule.

Todo lo anterior es en la teoría. En la práctica las cosas no son tan sencillas. Y ese es el caso de personas que comentábamos la semana pasada y que me había llegado diciendo que su proveedor de Internet le había avisado que determinada productora cinematográfica le estaba buscando.

En realidad, eso es lo máximo que puede hacer el proveedor de Internet ya que es ilegal que un proveedor comunique a terceros las direcciones IPs de sus clientes salvo bajo una orden judicial, claro.

No obstante, hay defensas contra este tipo de investigación. La más sencilla consiste en activar un cortafuegos en nuestro ordenador que no permita el acceso de ninguna dirección IP correspondiente a productoras de cine, editores de música, etc. Para ello hay un sitio web que mantiene al día una lista de direcciones IP de todas las empresas que se puedan ver afectadas por la piratería.

Luego existe un programa en versiones para Mac, Windows y Linux que consulta la lista y activa automáticamente el cortafuegos para prohibir los accesos a las empresas.

Existe también otra alternativa que es la de usar un ordenador externo como puente. Así de cara al cazador de piratas será ese ordenador, que lo mejor es que esté situado en un país exótico, el que aparecerá como origen de los ficheros.

A este tipo de servicios se le llama Proxi. Pero no es práctica su utilización debido a que sería rápidamente saturado por los cientos de miles de usuarios que lo utilizarían.

Publicado el 18 de Septiembre de 2005.

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