ALBERTO LOZANO: HARD HARD HACKER

Por Mercé Molist.

Alberto Lozano es mi hacker preferido. 59 años. Toda la vida a su bola. Cuenta parte de ella en http://www.lozano.net, desde que a los 5 quiso construir una bomba atómica. Nos vemos en su tradicional “Calçotada”, un picnic lleno de maqueros con cacharros plateados, donde se comen cebollas asadas bañadas en salsa. No, no hay pastel de manzana.

-Lo que me sorprende de ti _no_ es que seas un supergurú…

-Soy una persona que le gustan los ordenadores y la tecnología. ¿Qué gurú ni gurú?

-Lo que incita mi curiosidad es que seas de Mensa.

-El 30-40% de la población de Mensa es gente relacionada con la tecnología, la informática sobre todo. ¿Qué tiene de especial?

-Que eres más listo que el resto.

-No. Según los tests, estás dentro del 2% de población más inteligente, el condicionante para entrar en Mensa.

-¿Los informáticos son más listos que la media?

-Para ser informático de verdad se requiere agilidad mental, por narices.

-La gente más lista parece más loca, infantil.

-Ser inteligente no tiene ninguna aplicación práctica, no vale para nada. En Mensa tenemos muy pocos triunfadores, poca gente que se haya defendido en la vida.

-¿Que sólo 2 de cada 100 sean como tú te hace sentir un raro?

-Tiene más inconvenientes que ventajas. La mayor parte de gente de Mensa lo esconde, muchos no lo cuentan ni a su pareja porque, de entrada, crea un rechazo. Has nacido así, has tenido muchos problemas en el colegio, sobre todo los de mi edad. Tengo muchas anécdotas, un profesor estar hablando de la tabla periódica de los elementos y yo saltarle con la tabla entera y hacerle una pregunta tras otra, el profesor bajar de la tarima y darme una ostia.

-Cuando la mente funciona tanto, ¿cómo la controlas?

-Mi truco es la multitarea: hacer o pensar en tres cosas a la vez, así la ocupas y cae la velocidad. A veces, estás hablando con alguien y a la vez sigues la conversación de los que están más allá. En un momento determinado, intervienes. Y es divertido, por la cara que ponen.

-Suelo preguntar a la gente cuál fue el primer ordenador que usó. A tí te preguntaré cuál fue el primero que construiste.

-Sí, porque fue el primero que usé, un ordenador de 4 bits, el año 72. Entonces, no podías ir a la tienda a comprar uno. Yo había estado diseñando calculadoras para algunos fabricantes pero, claro, necesitaba algo más divertido.

-Porque tú empezaste con la electrónica…

-Sí, soy electrónico. Cuando tenía 18 años estudiaba, más o menos, porque me cansaban los estudios, y me ganaba la vida reparando televisores. Tengo un laboratorio en el garaje de casa.

-¿Y qué haces?

-Si algo se rompe, lo reparo. Cuando digo reparo me refiero a la placa, no la cambio, por puro hobby. Reconstruyo radios antiguas, tengo una colección de los años 50-60 funcionando perfectamente. Es compulsivo: cada vez que llega algo electrónico, sobre todo antiguo, ponerlo en marcha. He diseñado el sistema de seguridad de mi casa, cámaras y todo. Tiene una ventaja: los ladrones no lo revientan porque no es estándar, no está en los catálogos y no saben qué hacer. Un pariente compró un Jaguar, con un sistema antirrobo que era la ostia pero, claro, es información pública, se lo robaron al día siguiente. Yo tengo un sistema antirrobo en mi coche que estoy seguro que no lo van a tocar. A lo mejor me lo abrirán a golpes de hacha, pero por aquí no.

-También coleccionas acrónimos. Dame uno.

-MAC: Mouse Activated Computer

-En seguida te enamoraste de los Apple.

-El año 75-76, empezaron a salir algunos ordenadores, hacks. Yo compré un PET 2001. Entonces, Wozniak diseñó el Apple I. Compré uno, en un viaje a Estados Unidos.

-Wow.

-Por desgracia, me deshice de él. A mi me divertía mucho el Commodore, venía con 8 Ks de memoria, lo primero que hice fue ponerle 32. Después, no me gustaba la caja, la desmonté, hice una consola.. Mientras, salió el Apple II. Un amigo, Manuel Capdevila, que está por aquí (en la Calçotada), hizo un viaje a EEUU y bajó un Apple II, el año 76, justo cuando había salido.

-¿Y qué pasó con el Apple I?

-Lo desmonté. De hecho, era una placa. ¿Qué quieres? También tenía un Osborne y lo desmonté. Me he arrepentido no sé cuántas veces. Entonces, para mi, un ordenador era pura electrónica, lo desmontaba, lo montaba…

-¿Por qué te gustó Apple?

-Empecé simultáneamente con el PET, un TRS-80 y el Apple II. El TRS-80 lo hacía una gran empresa, el PET, también, y el Apple II lo hizo un tío, Steve Wozniak. Yo tenía el Apple II y toda la documentación, mecanografiada por él, sobre cómo funcionaba. Esto para un técnico era genial. Tenía las notas del autor, los esquemas de la máquina, notas marginales…

-¿Conociste personalmente a Wozniak?

-Sí, en su garaje, cuando les compré el Apple I.

-¿Cómo era?

-Un chalao. Un tío con gran barba y melena. Un ingeniero muy bueno, en realidad no era ni ingeniero, y había hecho esta maquinita. Hizo 172 o 176 y yo tenía una.

-La leyenda dice que las vendía por 666,66 dólares.

-Eso fue el Apple II. El I valía unos 200 dólares, casi no se vendía, era un juguete. El Apple II se vendió hasta el 1992, variando, es el ordenador que ha estado en línea más tiempo. Empezó por el Apple II y acabó en el Apple II GS. Básicamente, el circuito era el diseño de Wozniak. Es más: Wozniak diseñó la placa de controles de floppy, que usan conceptualmente todos los fabricantes.

-Los primeros clónicos también fueron de Apple II.

-Sí, el Unitron, la ROM era mía. Los hacía una empresa de Barcelona y no los podía vender porqué había dos ROMs con copyright de Apple. Me dijeron: Haz que funcione sin que la ROM sea igual. Encripté el contenido de la ROM e hice una rutina que, cuando encendías el Unitron, desencriptaba y en RAM te hacía una copia de ROM que era la de Apple. Pero, cuando apagabas la máquina, aquello se esfumaba. Si un juez cogía la ROM y la leía, no se parecía en nada a lo de Apple. O sea, no diseñé una BIOS, hice la misma, encriptada. Fue un hack: una solución interesante a un problema importante.

-Jaja.

-¿Por qué, si un camión no entra en un túnel, hay que levantar el techo del túnel? Desinfla las ruedas del camión. Aquí igual: ¿Por qué complicarme la vida trabajando tres meses, para lo que me pagaban, haciendo una BIOS diferente? Haz la misma, que no sea la misma.

-Han salido algunos virus para Mac, alguien hackeó uno en 30 minutos, van a meterles Intel… ¿Apple ya no es inexpugnable?

-Si miras la evolución de la marca Apple, empezó con un procesador de Moss Technologies. Un día hicieron Mac y le metieron uno de Motorola. Otro día convirtieron el Mac en Power PC, también de Motorola, pero ya entraba IBM. Simplemente, Apple cambió de proveedor. Y ahora ha hecho lo mismo. No hay que escandalizarse.

-Han cerrado foros donde se explicaba cómo pasar Mac OS a PC.

-Será por razones legales. Migrar Mac OS a un sistema normal no interesa a Apple, porque no vende software sinó soluciones completas. Algunos han hecho hacks que permiten que, provisionalmente y con ciertas dificultades, este sistema corra en un PC, pero no corre bien. Por tanto, están desprestigiando el SO. De hecho, no es el mismo sistema, es un sistema tocado.

-¿Y la seguridad?

-La gente dice: ahora tenemos un Intel y ya no somos seguros. No. Intel es el procesador. Y el software, el Mac OS actual es un Unix en el fondo y Unix, por arquitectura, siempre requiere autorización de una cuenta con privilegios para modificar el sistema, no permite que las cosas se cuelen por sí mismas. El único virus que corre por Mac es una foto que dice que, si aceptas una modificación del sistema, entres la contraseña de administración. Tú la entras y la foto es una trampa, un script que toca la libreta de direcciones, nada grave. Es el virus lepero y el único que tenemos actualmente.

-O sea, todo bien en el universo Mac.

-De momento. No soy profeta.

-Recuerdo aún tu foto en viejas revistas, con el sombrero de cowboy.

-Siempre he vivido en pueblos y siempre me ha gustado llevar sombrero. Esto que hacemos aquí, la Calçotada, empezó en Àger, el año 85, llegamos a ser 5.000 personas. Después hicimos, con Martí Brunet, unos encuentros en Jossa del Cadí, “Música, cibernética y naturaleza”, que duraron 7 años. Y yo siempre era el tío del sombrero.

-¿Te gusta el aspecto social de la informática?

-Me lo paso muy bien. Aquí no venimos a comer, venimos a hablar y que la gente se relacione. Las Calçotades empezaron hace 14 años, con las BBS, porque decíamos: pensamos que nos conocemos pero no es así, conocemos nuestras letras, y de repente me encontré con 200 personas aquí. A la gente le gusta conocerse en persona.

-Una de tus aventuras fue montar Servicom.

-Yo tenía una BBS, Solo Mac, que empezó siendo Mac Help. Hice un proyecto para la Diputación de Vitoria que consistía en montar una estación meteorológica en cada valle, intercomunicadas por módem. Un meteorólogo, con un sistema de antenas con el Meteosat, recogía toda la información y la enviaba a los ayuntamientos, elaborada, para que los ganaderos supiesen el día anterior si podían sacar las vacas o no. Año 85. Yo vivía allí, en un pueblo, y monté Mac Help. A veces, llamaba alguien y me decía: oye, que no contesta la BBS. Bajaba a la caseta de Telefónica, que estaba en la carretera, le daba un par de patadas y funcionaba. Así empezó.

-¿Y cómo continuó?

-Vine a vivir a Taradell y, en un encuentro, la Semana Santa del 93, monté una red en el ayuntamiento conectada por módem, para mostrar a la gente cómo era. Durante los 3 días que duró, había un tío en el fondo de la sala de actos, mirando todo el rato. Al tercer día viene y me dice: Me llamo Eudald Domènech, creo que esto es el futuro, tú tienes aquí 300 usuarios, vamos a hacer un negocio de 300.000. Así nació Servicom.

-Y un año después te fuiste.

-Es que Eudald, que también ha venido hoy, vendía unas cosas… Lo acompañaba a los bancos y les vendía el comercio electrónico ya. Salíamos de allí y yo le decía: No tenemos tecnología para hacerlo. Acabamos enfadados. Me marché y monté Seker.

-¿Siempre has ido por libre?

-Desde el 69. Estuve dos o tres años con Gispert, que era Philips, diseñando máquinas, placas de memoria. Después estuve por las tardes en una empresa, diseñando los numerales de “Su turno”.

-¿Las máquinas de las tiendas?

-Sí. Una empresa italiana hacía unos trastos que valían una burrada y una empresa de aquí me pidió hacerlo más sencillo. Yo venía de diseñar calculadoras y pensé: ostras, si esto es una cosa de numerar con un display. Pues no hagamos un circuito de electrónica increíble, cojamos un chip de calculadora, que valía 500 pelas, un circuito que cuando pulses la tecla haga 1+ automáticamente y unos amplificadores para hacer los números grandes. Así hicimos, con un coste mínimo, los primeros “Su turno”.

-También has montado las redes de, diría, todos los diarios españoles.

-Casi todos.

-¿Qué haces ahora profesionalmente?

-Soy consultor. Trabajo muy tranquilo en casa, llevo el mantenimiento remoto de una serie de ordenadores: la Fundació Tàpies, el departamento jurídico de Telefónica… Y ayudo en consultoría a gente del pueblo, el fotógrafo, la imprenta, porque me divierte.

-¿Por dónde va la tecnología profesionalmente?

-Cuando salieron los coches, para llevarlos tenías que ser mecánico. Hoy, si llevas un coche es transparente. La informática también será tan transparente y estará tan integrada en todas partes que no podrás vivir de la tecnología, serás usuaria de ella, y los que hacen mantenimiento, tampoco. Todo lo tecnológico, cuando se estropee, se tirará y se cambiará. Nadie vivirá de la tecnología más que el gran fabricante.

-Mi impresión es que empresas y gobiernos siguen sin entender la red.

-Sobre todo en este país. Pero ojo, no debemos olvidar que las redes tienen un gran potencial, una prueba es el “pásalo” de las últimas elecciones, pero el sistema de comunicaciones es frágil. Imagina que entramos en una tercera guerra mundial. ¿Crees que Internet seguiría funcionando?

-No.

-Internet es Telefónica, Bell, son cuatro megacompañías que la están manteniendo. Tiene un gran potencial siempre que no les toques demasiado los pendolillos. Si no, hacen así y Internet desaparece. Desconectar toda la red de Telefónica Móviles es un segundo. Son tres operadoras, tres segundos apagar los interruptores. Por tanto, el poder de cambiar gobiernos, ojo, porque igual no llegas a este poder, continúas dependiendo de una infraestructura. Por eso, a nivel muy grande, Bush gana, nosotros perdemos. A un nivel más bajo, no se han enterado y el problema es que se enteren demasiado.

-¿Usas P2P?

-Sí y considero que no es ilegal porque no estoy haciendo un negocio. La SGAE y compañía dicen que si el P2P triunfa, la música se irá a la mierda. Antes de que la SGAE y el copyright existiesen ya había música y después de la SGAE habrá música. Algunas empresas que se ganan ahora la vida tendrán que buscarse otro medio, mira, la vida cambia. Quieren frenar la tecnología, pero no creo que puedan.

-A nivel de humanidad, ¿qué ha aportado Internet?

-Comunicación instantánea. Pero tiene un inconveniente: la gente sabe las cosas muy rápido, pero sabe demasiado, demasiado rápido. No es fácil digerirlo todo, podemos morir de un atracón. Tanto es así que Internet está generando verdades que no lo son. Un spam típico, la niña del cáncer, la gente se lo cree, genera ruido. Y demasiado ruido resta capacidad creativa a la persona. Estamos tan ocupados asimilando tanta información que no nos queda tiempo para vivir. A mi me encanta la tecnología, pero no a dónde nos está llevando.

-A nivel evolutivo, ¿con Internet llegamos a la mente global?

-¿Y por qué tiene que ser Internet la evolución? Imagina el mar con una serie de icebergs, una novena parte está fuera y el resto está dentro. Fuera hay individuos, pero debajo hay un elemento común, que es agua, tanto es agua lo que los conecta como el propio iceberg. Entonces, esto que los comunica ¿por qué tiene que ser Internet? Igual estamos perdiendo el tiempo y hay otros medios más espirituales y menos dependientes de la técnica, que no estamos desarrollando.

-¿Telepatía?

-O lo que sea. A veces, hablas con gente de esa, lamas y tal, y quedas sorprendido.

-¿Internet es, entonces, una imagen de lo que podemos hacer?

-Exacto. Internet es un paso, no un fin. Te ha iniciado en la comunicación global, pero no acaba ahí porque es frágil, genera ruido, debe haber un sistema más selectivo. Internet no existía antiguamente, no forma parte del hombre, es un invento. Por tanto, nos enseña cómo comunicarnos, perfecto, pero ahora comuniquémonos con nuestros medios, no dependiendo de la tecnología, ni del petróleo. Es mi humilde opinión.

-No quiero acabar sin mencionar a tu compañera, �?ngeles. ¿Detrás de un gran hombre hay una gran mujer o cómo funciona?

-Detrás de dos grandes personas hay dos grandes personas grandes. Nos conocimos el 81 y seguimos funcionando como un equipo que funciona, en todos los aspectos.

Mercè Molist

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Publicado en Entrevistas